Luego de la lectura de la carta escrita por el hombre que me llevaría a casa, se corrió la pintura y tempera de la cara de muchas.Entre esas yo no estaba, siempre ocurre que la más llorona no llora cuando lloran todos.
Mierda mierda bien fuerte antes de empezar.
Capuchas y un scotch pegado en el calcetín
Quieres chicle¿ Noooooooo!
Habían dos caminos para pasar por la cancha:
uno donde estabas tú
y otro donde habían otros..
me fui por el otro.
La salida a escena fue normal, tranquila y con espíritu aventurero para que lo cachondito saliera bien.
Me sentí tan enrabiada gritando boing.
Finalmente terminé hecha un fiasco.
Como si me hubiese sumergido en el barro y me hubiesen hecho un corte como el joven manos de tijera.
Volvería a hacer este tipo de cosas, porque valen la pena.
Para crecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario