jueves, 6 de octubre de 2011

Cómo les cuento mi día¿

Bueno, bueno, partamos por la mañana, donde me dolía la guata de nervios por ver a Villa Cariño hoy, por bailar con el más bonito y más.Hace una semana que venía escuchando quinceañero, alucinando este día.Claro que mis fantasías eran diferentes a lo ocurrido hoy.Me imaginaba con previa, tus amigos, ebrios, webeo por aquí por allá, y luego el bailecito de Villa cariño en tu colegio.Pero no ! la verdadera historia fue de la siguiente manera:
-Estaba lista para poner mis patitas en marcha a la tocata, pero pensé en que debía pedirle permiso a mi padre, ya que en volá me retaba si salía así nomás.Ponía en riesgo mi permiso de ir a Algarrobo con Pipín el fin de semana.
-Así que le pregunte a mi padre y me dijo: ah! tú las querí todas.O vas a eso o a Algarrobo.
-Me enojé, lloré y me frustré.Esque es Villa Cariño po loco ! eso, simplemente.
-Te avisé cuando ya estabas al lado de mi casa que no podía asistir al evento.
-Almuerzo, como el hoyo, conversaciones que no llegaron a nada, traté de explicarle a mi pá qué sentía, pero para variar no me entendió.
-Se fue mi padre, a Valparaíso.
-Le pregunté a mi madre si podía ir a la tocata igual, me dijo que llamara para saber si ya habían tocado o no.
-Ella tenía miedo, por si mi padre cashaba el mote o no.
-Te llamé, me dijiste que en cinco minutos iban a cantar los muchachos.
-Me enojé mucho, me piqué, me apené, era como perderte el concierto de la vida.
-Me acosté a escuchar bien masoquista Villa Cariño.
-Pensé en que si corría podía alcanzar a llegar.
-Le pregunté a mi madre si podía ir.
-Ella me dijo ya anda, aunque no lo debería hacer, porque tu papá te castigó y un castigo es un castigo.
-Yo le dije: es que es Villa Cariño mamá, los veo y me vengo.
-Me respondió: ya, pero te vienes altiro, y si tu papá se devuelve, o algo así le diré que andas entregando un trabajo en la municipalidad.
-Ya bacán, pesqué mis cosas y a tomar micro.
-Luego metro, donde salí y el olor a lacrimógena me llegó hasta el alma.
-Changos ! todas las entradas del metro cerradas.
-Salí como por un mall que había ahí.
-Changos ! el guanaco, todos corriendo, y yo relajá seguía caminando.
-Crucé la enorme calle.
-Corrí.
-Compré la entrada.
-Corrí.
-Te llamé.
-Te busqué.
-Cuando busqué un lugar más alto para mirar dónde chucha estabas, te vi.
-Corrí a abrazarte.Deberían haber grabado ese momento, fue como de película.
-Tú no lo podías creer.
-Nos besamos mucho rato, y con mucho sabor a copete.
-Íbamos a bailar, pero ya había terminado el Show de la banda.
-En ese momento ya no me importaba escuchar o bailar con Villa Cariño, me interesaba estar con vos, nada más que con vos.
-Quería un abrazo tuyo, porque mi día había sido como el hoyo.
-Y de vuelta a la realidad...
-Me llevaste a no se qué piso, donde estaban todo ebrios.
-Le cocí la mochila a la Fefa, mientras todos te webiaban por defenderme.
-Estuvimos un rato por ahí.
-Como que no me soltabas, me besabas y me besabas, como si no me hubieses visto en ochorrocientos mil años.
-Al rato me hiciste un propuesta.
-Propuesta que cumplimos, como regalo de cumpleaños.
-Y nos fuimos como si nada a la calle.
-Te conté toda mi historia del día.
-Dimos una vuelta larga para ir a parar a un Doggis.
-Saboreamos helados de vainilla y aliado, esperando la micro que nunca pasó.
-Así que emprendimos marcha al metro.
-Chocamos a la misma señora en diferentes tiempos.
-Micro.
-Casa, no te querías ir.
-Quizás con qué cara, cuerpo y voz ibas a llegar a casa.


Y luego de tanto ajetreo todo termina con una sonrisa de oreja a oreja, con la espera de un ansiado, largo y amado fin de semana en las alturas de Algarrobo, por allá donde cortaron los árboles, pero sigue habiendo espacio para jugar tenis.Por allá donde comemos y nos comemos harto.Por allá donde charlamos harto.Por allá donde corremos y caminamos.Por allá donde nos desvelamos.Por allá donde dormimos siestecitas toda la noche.





Por allá donde nos amamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario