Aceptamos el amor que creemos merecer
martes, 17 de enero de 2012
La siesta.
Esperaba ocupar esta tarde durmiendo, para no ponerme nerviosa.
Pero no deseaba soñar que terminabas conmigo.
Ni que me sangraran los ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario