lunes, 14 de mayo de 2012

Una noche, de domingo a lunes.

Donde él no podía dormir, y ella le decía pasos para seguir al oído para que pudiese descansar. Pero él en vez de dormir soltó todo el amor que tenía para decirle a ella, también al oído. Y juntos terminaron dormidos con el teléfono cerca, igual que muchas otras noches.

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