No me agrada imaginarme a las parejas que se gritan o no se hablan en la cena, cuando están en su casa, la que construyeron juntos porque pensaban que iban a ser muy felices viviendo allí. Pero los años, el estrés y cansancio les pasó la cuenta a los dos. Ella llora, porque está harta de todo. Él grita y se enoja, pero en el fondo también siente pena.
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